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LOS VIEJOS ROCKEROS

MINDFULNESS…PERO DEL BUENO

28 marzo, 2017

 

La wikipedia define el Mindfulness como la atención plena o conciencia pura. Una facultad espiritual o psicológica que se considera de gran importancia en el camino hacia la iluminación, según las enseñanzas de Buda Gautama.

No. No te has confundido de concierto. Aquí somos rockerxs y no dormimos, pero por mayoría arrolladora el mindfulness ha vencido a la prótesis de pene, y si las flores también han ganado a los cuernos, no sé a donde iremos a parar…
Reinventaré la democracia. (No tardando).

Mientras te lo crees y no, puedes darle al play del video porque no he podido encontrar mejor embajadora para acompañarnos. Y si Tina Turner lo practica y está así de cañón con 77 años, creo que no nos queda otra.
Veamos hasta donde estás dispuestx a llegar con esto del mindfulness.

Cierra los ojos, unos minutos y libera tu mente…

¡Yo ni de coña!

No puedo parar de pensar, organizar, idear, trajinar o “tener que”.
Hasta ahora iba implícito en mi día a día. Me dormía pensando en farmacias por visitar, y en hacer listas. No me molestaba y estaba acostumbrada a que así fuera. De hecho creo que hasta tenía su punto morboso. Sado, más bien.

Pues ha sido “parar” y ¿molestarme?. Hay que joderse, pero es cierto.
¿Cómo ahora que tengo tiempo y que puedo hacer lo que me plazca, no soy capaz de disfrutar de un puto y simple café?. Sólo tomarlo y ya. Saborearlo sin más.

Para mi liberación y en medio de esa crisis “Non-Stop en Full-Stop”, me fui a cenar con las jambas.
Y lo típico, entre pene y pene…surgió el Mindfulness.
En aquella quedada, teníamos a varias expertas encubiertas en la materia, con meditación activa, enlaces a webs budistas y ejercicios de iniciación para agobiadas mentales como una servidora.
Comentaban que esto de la atención plena estaba en auge, y que cada vez eran más los estudios que demostraban que su práctica se extendía para tratar los  trastornos obsesivo-compulsivos, ansiedad, depresiones y la adicción a determinadas sustancias. No voy a pensar en cuál de ellos vieron que a mi me podría funcionar. Ellas lo hacían y les funcionaba, y casi sin darnos cuenta entre el trajín de platos y camareros, empezó el tutorial.

(Yo no daba crédito. Pero me entregué a la causa).

Me recomendaron empezar por algo tan sencillo como cerrar los ojos y tratar de concentrarme única y exclusivamente en la respiración. Sólo unos minutos en los que el objetivo era “ver el aire”, “sentir como entraba por mi nariz”, “seguirlo por todo el cuerpo”. Si algún pensamiento dilucidaba mi estado think-nothing, tenía que parar, empezar y respirar de nuevo. Así durante unos minutos. Este ejercicio repetido en mi día a día, me ayudaría a no pensar en 3000 cosas mientras hago una. Me ayudaría a atraer la calma, a tener sensaciones de plenitud. Me acercaría al camino de la iluminación…

(¡Ay mamina, que se me va de las manooooooooooooooos!).

Esto también lo debió de pensar el camarero, que vió como de un video de You tube de miembros erectos interactivos, pasábamos a música budista y poco más a levitar en medio de su restaurante. Nos faltaban las campanitas y el incienso.

No sé cuanto tiempo lo intenté. No sé si tenía los ojos cerrados. No sé si conseguí ser pura por unos segundos. No sé si nos reconocieron y pensaron que esta web se iría al garete si seguíamos por esos derroteros, o si simplemente el destino puso un momento cañero en nuestra noche para devolvernos a la realidad. Lo único que sé es que de repente las luces se apagaron, sonó el Happy Birthday de los Ramones y soplamos las velas con la cumpleañera.

(A partir de ahí volvió el desenfreno).

A día de hoy vivo varios minutos al día siendo consciente de que puedo conseguirlo. Me paro y respiro. No es broma.

Si estoy en el parque, estoy en el parque. (Aunque aquí como en las cenas, en escucha activa que hay mucho percal suelto).
Si corro, corro. (Aunque muchos conciertos surgen de la velocidad).
Si paseo, paseo. (No os mosqueéis si no cojo el teléfono).
Si me tomo un café, sólo me tomo el café. (y como mucho, mojo el croissant).

Todo lugar es aquí y todo momento es ahora. Buda.

Para calmar a nuestras seguidoras más cañeras, he de decir que en el mismo grupo de amigas que meditan, está la que como yo se apretaba las tetas, cuando hablaban de tocar algo y experimentarlo con plenitud. El ejercicio de los senos es un mito en nuestro grupo de whatsapp desde aquella noche, y puedo aseguraros que su práctica nos ha llevado a perder el control con los emoticonos.

Así que si el mindfulness de la respiración no te ha convencido del todo, siempre puedes practicar el otro mindfulness… el bueno, el que ilumina.

Tócate y deja que te toquen. Las mamis rockeras nunca duermen.

(Pero siempre con atención plena y con la mente…menos pura por favor).

 

 

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