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LOS VIEJOS ROCKEROS

PERDIENDO EL NORTE

2 mayo, 2017

 

Hace unos meses leí un artículo de Carmen Osorio autora del blog “No soy una drama mamá” con el que estoy plenamente de acuerdo.

Hasta tal punto lo estaba, que era uno de los temas medio escritos en mi bandeja de borradores, con “casi” el mismo título, pero cambiando el nombre del jugador al que se hace referencia (sólo por empatía personal…).

Tras tenerlo en la recámara desde entonces, la conclusión sigue siendo indiscutible: Estamos perdiendo el Norte.

¿Qué pasa cuando estás en un entrenamiento de niños de 5 años y un padre pone verde a su hijo porque todo lo hace mal?
¿Qué pasa cuando en un entrenamiento de niñas de 6 años, una dice: “¡He parado un gol!” y escucha: “Pues mejor lo metías”?.
¿Qué pasa cuando en un equipo, sea de la edad que sea, hay abuelos que se creen los entrenadores?
¿Qué pasa cuando termina un partido y lo primero que escucha un niño/niña es: “Si lo sé no vengo”?
¿Qué pasa cuando los gritos, insultos, desprecios y agresiones se repiten en los partidos?
¿Qué pasa cuando los conflictos surgen entre las familias de un mismo equipo?

Pues pasa eso, que perdemos el norte y difícil parece, que lo volvamos a encontrar.

El deporte rey se lleva la palma, y para colmo todos tenemos un Messi con balón de oro. Eso nos hace sentirnos intocables, inviolables y con una titularidad indiscutible hasta para jugar a las chapas. Olvidamos que hay un entrenador, que el aprendizaje lleva su tiempo, y que ese tiempo puede ser divertido. No entendemos que entrenan para jugar, y que juegan para crecer. Hacemos que escuchen sólo lo que han hecho mal. Anteponemos nuestros deseos de victoria a sus aptitudes. Y lo que es peor aún, permitimos que vean como los adultos pierden los papeles por una decisión arbitral, una jugada o un resultado.

Eso me pone los pelos de punta. Y creedme que tengo bastantes.

¿Siempre han pasado estas cosas?Sí, pero ahora tenemos más opciones para que queden inmortalizadas en You Tube.
¿Justifica que hayan pasado siempre para que sigan pasando? Bajo mi punto de vista NO.
¿Cabe solución al respecto? Quiero pensar que sí…

Así que sin la intención de dar consejo o de decirle a los clubs qué deberían hacer, yo tengo claro que normas impondría como entidad deportiva a las familias de los jugadores, en todas las disciplinas y en cualquiera de las categorías. Las daría a principio de temporada, por escrito y con imán corporativo para estampar en las neveras de cada casa. Y son las siguientes:

 


1.- Si una persona altera el orden partido tras partido, poniendo continuamente en tela de juicio las decisiones del entrenador y no sólo dando sus propias órdenes, sino esperando que se cumplan, esa persona será convocada por la directiva para informarle que no puede seguir con esa dinámica.

2.- Si esa persona no corrige su actitud, no podrá asistir al próximo partido.

3.- Si una persona insulta o agrede a otra, no podrá asistir al resto de encuentros de la temporada.

4.- Si una persona incumple alguna de las sanciones anteriores, el niño/niña se quedará en el banquillo sin jugar y se le explicará el porqué de esa decisión.

5.- Si esa persona incumple reiteradamente las sanciones y/o altera el orden, el niño/niña  quedará expulsadx del equipo, sin derecho alguno a readmisión. 


 

Vale…son normas drásticas, pero ¿creéis que serían eficaces?
¿Qué puede hacer la familia si quiere que su niño/niña juegue? Respetar.
¿Qué tiene que hacer la familia si no cumple las normas? Cumplir la sanción impuesta.
¿Qué consigue el club imponiendo esta sanción? Demostrar que tiene valores y que exige su cumplimiento.
¿Qué puede hacer la familia si no está conforme con la decisión del club? Sacar al niño/niña de dicho club.
¿Quién paga las consecuencias de todo? EL NIÑO Y LA NIÑA. Como siempre.

Os he dicho en más de una ocasión, que no todo lo que aquí relato es veraz al 100%. Pues en este caso, os prometo que todas las situaciones del principio son reales. No todas vividas por mi, pero transcritas literalmente de lo que ha llegado a mis oídos. Y todas, TODAS muy desagradables.

Competitividad y respeto pueden ir de la mano.
Esfuerzo y disfrute pueden ir de la mano.
Rivalidad y educación deben ir de la mano.
Juego y amistad van de la mano.

nota-musicalLet the children lose it. Let the children use ir. Let all the children boogie nota-musical  Sabio Sr. Bowie.

Y las familias que no quieran participar y colaborar en ese crecimiento personal y deportivo, respetando esos valores, cuanto más lejos, MEJOR.

Lxs niñxs no tienen rencor, saben perdonar y olvidan. Aprendamos de ellxs.

 

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